Alvaro Uribe Vélez: gobernar con espejo retrovisor
Los hechos: Muchos sectores de la sociedad colombiana empiezan a destapar las vinculaciones que diferentes políticos (faltan empresarios, periodistas, entre otros) han tenido con las organizaciones paramilitares en el país. Allí empiezan a mencionarse nombres de diferentes senadores, representantes a la cámara, principalmente de los partidos políticos que están alineados burocráticamente con el Presidente Alvaro Uribe Vélez. El Jefe del Estado responde que entonces debe investigarse también al Estado (!!!) para mirar quiénes fueron los que lo entregaron en el pasado. Uno de sus seguidores pide que investiguen también al expresidente Andrés Pastrana por haberse encontrado antes de su elección, con Manuel Marulanda Vélez. Comentaristas en distintos frentes responden que ese encuentro se hizo público y nunca se firmó nada a espaldas del país, más allá del fracaso histórico que fuera el proceso de paz en el Caguán. Pero el Presidente Uribe, inspirador de una fuerza denominada CONVIVIR que sembró la semilla del paramilitarismo en Colombia, insiste en que la verdad hay que saberla, pero que también investiguen a los que tienen encuentros con la guerrilla.
El comentario: Un espíritu como el del Presidente de Colombia no resiste la crítica. Su estilo de comunicación es audaz pero a la vez cínico. En muchas ocasiones trata de esconder sus errores argumentando que antes pasaron cosas peores. Otros presidentes también la embarraron y de sus pullas no han escapado César Gaviria, Alfonso López. Andrés Pastrana y Ernesto Samper. Como Jefe de Estado no promueve la concordia. Por el contrario, exalta los ánimos, despierta las pasiones y termina, aunque no con el discurso guerrerista de Chávez (su vecino incómodo), dividiendo a la sociedad entre los que lo respaldan y los que no. No acepta el disenso, por más que quiera parecer democrático a los ojos de los colombianos. Encima de todo, aparece el hombre más rico de Colombia, Julio Mario Santodomingo, a pedir que como a sus negocios les ha ido tan bien, sería conveniente un tercer período.
La recomendación: Uribe no cambiará. Eso lo tenemos claro. Es un hombre arrogante, temperamental, que tratando de hacer las cosas bien, no encuentra camino distinto al que su propia naturaleza le impone. Pero tiene que ser más responsable en su discurso. Menos pendenciero y más conciliador. El país busca la concordia y el primer pacificador debe ser el propio Presidente.
